La esperanza ayuda a superar situaciones difíciles

La esperanza ayuda a superar situaciones difíciles

La esperanza es una energía interna, positiva, motivadora, que nos ayuda a ver el futuro de una manera mas positiva que el presente.

 Todos hemos oído las expresiones: “tengo esperanzas de que las cosas cambien, tengo esperanzas que el enfermo se recupere, tengo esperanzas de que conseguiré este trabajo”.

 La esperanza va mano en mano con la fe, independientemente de la religión que tenga la persona. La fe es una creencia, una confianza no basada en ideas o conceptos racionales. La fe es la creencia que las cosas pueden cambiar, aunque el panorama no luzca muy iluminado. Es la creencia de que las cosas o la realidad se puedan transformar.
Tener fe y esperanza es sumamente importante, para el bienestar del individuo; todos sabemos que existe una conexión muy fuerte entre la mente y el cuerpo de la persona. Cuando tenemos fe y esperanza, la mente de la persona le comunica al cuerpo energía positiva.

 Cuando estamos desesperanzados, el cuerpo sufre, pierde fuerzas y se debilita. Muchos investigadores asocian el cáncer a resentimientos acumulados en la mente del individuo.

 Otras investigaciones muestran que enfermos mortales se han milagrosamente mejorado y hasta curado, cuando no se dan por vencidos, y cuando otras personas tienen fe por ellos.

 La fe y la esperanza son las que mantienen a la persona “viva” cuando todas las demás fuentes de energía se han acabado; es como si, esperar un milagro, fuera más fácil que aceptar una realidad cruel.

 Enfrentados a un panorama patético, como una enfermedad mortal, el fin de una relación amorosa, el pronóstico de un temporal muy fuerte, muchos piensan que no hay opciones, y que tenemos que aceptar este panorama tétrico. Sin embargo, existen por lo menos, dos opciones. Una es aceptar racionalmente lo que se nos presenta (por el médico, la novia o el novio, el pronosticador del tiempo), y la otra opción es hacer un reto y rechazar esa “realidad”, reemplazándola por una mas positiva.

 Al reemplazar la opción negativa, aunque “real”, por una más positiva, aunque “irreal”, nuestra mente empieza a funcionar de manera distinta, como si la opción positiva ya estuviese ocurriendo, y eso ayuda todavía más a hacerla más verdadera. En muchos casos, esta opción termina siendo la única, y la que se pone en marcha.

 Por lo tanto, nunca dejemos de practicar nuestra fe y esperanza, aunque las opciones parezcan muy limitadas.